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lunes, junio 11, 2007

El Túnel 94


Hace dos meses asesinaron atrozmente a mi madre, la encontré al regresar del trabajo, había venido a visitarme desde tan lejos, yacía en un charco de sangre y carnes suyas sobre el piso de madera, me acerqué en un grito ensordecedor a tocarla, y sus ojos desorbitados miraban por una ventana y sus labios dibujaban una sonrisa en su rostro que me asustó y grité como si me hubieran arrancado el corazón, pero se lo habían arrancado a ella, pude ver sus órganos tirados en un rincón, apilados, llenos de sangre, la habían matado brutalmente, le habían abierto el torso y la vaciaron, pude ver sus costillas astilladas, otras fracturadas totalmente. Corrí como un loco, sin rumbo y con prisa, su sonrisa leve se me presentaba en la mente claramente.
La policía investigó y no logró dar con ninguna pista, no podía creerlo, pero ahí no termina todo. Hace un mes mi esposa fué violada y muerta cerca a nuestra casa, en aquel, nuestro parque de siempre. Cuando me llamaron al trabajo para avisarme, perdí el conocimiento, me desmayé y cuando me desperté, grité hasta casi perder la voz, mis lágrimas eran ríos sin final, no me quedaba nada, pensaba. Fuí a reconocerla a la morgue, y estaba desfigurada, la habían apaleado en el rostro, a mi ángel, la chica mas linda del mundo, tenía la cara hinchada y lívida, casi negra, estaba mil veces muerta, parte de su cráneo estaba deforme de tanto golpe, sus labios habían sido mordidos sin piedad, le besé la frente y caminé lejos de allí, ensimismado, muerto en vida, como un fantasma. Dejé el trabajo, no salí de mi casa, a veces le sonreía a mi chamaquito, a mi pequeño hijo, que me recordaba tanto a mi esposa, ahora era todo lo que me quedaba, y la policía no encontraba a los culpables, y alucinaba que era como si se hubieran enzañado conmigo, ¿alguien podía odiarme tanto?
Como si fuera poco, hace una semana mutilaron a mi niño, lo encontré a dos cuadras de su colegio, debió haber venido solo el pobre, al parecer con tanto sufrimiento no me acordé de él y algún maldito se cruzó en su camino. Lo encontré desmembrado, había una multitud a su alrededor esperando a la policía, lo que quedaba del niño estaba tirado en un jardín junto a la acera, lo habían agarrado a machetazos o a cuchillazos, tenía un brazo apenas pegado a su cuerpo y él otro no se halló, le habían cortado los testículos que fueron encontrados a dos cuadras de allí, siendo mordidos por un perro habriento.
Todo este tiempo de muerte, estuve investigando algunas pistas que la policía increíblemente no encontró, llegué a la conclusión en unos días que el asesino estaría en una casa abandonada a una hora exacta esta misma noche, quedaba cerca, tomé un cuchillo y fuí temprano al lugar a esperarlo y enfrentarlo, cuando pasó la hora, no llegó nadie, ni un solo ruido, pero mis deducciones no podían haber fallado, tdo cuadraba perfectamente, quería matarlo brutalmente como él mató a mi familia, pero no llegaba, mientras tanto apenas parpadeaba, lo esperaba empuñando el cuchillo con rabia escondido en un rincón oscuro, pero nunca llegó, fué cuando supe que yo era el asesino de mi propia familia, ¡yo los había matado, ahora lo sabía!
Miré el cuchillo y grité mientras mataba al asesino, y apuñalaba mi cuerpo con éxtasis, con ira, una sonrisa en mi rostro se reflejaba en un ventanal, tuve mas odio, y desenfundé un machete que había traído para la venganza y me castré, chorros de sangre brotaban cual festín del diablo, mutilé mis piernas y reí como poseído en el suelo. Me escuché reír a carcajadas y corté mis orejas, me tiré al suelo y satisfecho maté al maldito asesino.

viernes, junio 08, 2007

Instantes eternos


Que jodido son los momentos incómodos, y no hablo de los silencios incómodos que me los paso por los huevos, ni de cuando no tienes para pagarle la entrada al cine a la flaca, hablo de meter la pata, de meterla hasta la rodilla, en un momento tranquilo y normal alguien dice algo tan fuera de lugar que es como meterle una patada en el culo a una vieja, veamos unos ejemplos:
- La Negra me contó que una vez sus tíos llegaron a su casa, y conversando le preguntaron que tal era la marca Rasta, y le mostraron un jean de tal marca, ella con la confianza que mantiene con ellos no tuvo reparos en decir su respuesta con sinceridad "Esa marca es una huevada, es nueva, nadie la conoce", su respuesta frontal fué porque los tíos se dedican a huevadas textiles y ella solo daba su opinión, disculpando la crudeza. Al día siguiente era el cumple del hermano de La Negra y para su sorpresa vió que sus tíos le regalaban ese mismo jean Rasta y el muchacho cumpleañero sonreía "gracias, está lindo!" Y la negra sentía la sangre caliente en todo el cuerpo y decía para sus adentros "trágame tierra, con mayonesa y ketchup"
- Un día estaba almorzando con mi viejo, mi tía y mi abuela, y hablando de todo, conversamos algo sobre que ese día yo había ido al hospital y se encontraba gente de mierda, sobre todo los ancianos, que iban a joder a emergencias porque se inclinaron y pensaban que se habían fracturado tres costillas, y puta a todos en la sala de espera nos llegaba al huevo derecho que hagan perder el tiempo a todos.
Y la abuela que a veces no se da cuenta de nada y nadie le toma mucha importancia, pues se me ocurrió decir ante tanta concordancia de opiniones sobre la gente que va a joder a los hospitales "ancianos de miércoles no deberían andar jodiendo, deberían ir a su casa y quedarse a regar las plantas y ver Belvedere" me sorprendió el silencio sepulcral, ninguna sonrisa en los rostros, y mi abuelita ni me miraba, sino se secaba los ojos mirando el suelo. Luego que se fuera al baño a seguir chillando, todos me miraron con cara de culo.
- Hace unos meses una tía vino del extranjero y le dijo a mi broder, a manera de comentario "oye sobrino estas engordando, hasta donde vas a llegar?" y bueno, mi broder solo tiene panza chelera porque anda casi igual en peso y altura, pero el hijo de su madre respondióle "como dice eso tía, me falta mucho para ser un gordo de mierda, el día que sea un cerdo, ni más salgo de la casa" y yo estaba sentado a su lado con mil kg de sobrepeso, y menos mal que me llega al pincho ser puerco o no porque voy y vengo, bajo y subo, pero se le escapó y las tías me miraron con una sonrisa condescendiente que tuve que tomarme seco y volteado esa chelita que me guiñaba el ojo.
- Una vez le dije a mi negra "mira negra, ese broder de la esquina va a AA conmigo, es un alcóholico" y la negra volteó tan exageradamente que fué como si le apuntara con una torre de luces y el broder se dió cuenta, y cuando volteé a ver si nos hjabía visto el broder a media cuadra de distancia me decía con la mirada "así que así es no? conchatumadre" bajé la mirada y seguimos nuestro camino. No lo ví más.
A veces cuando tratamos de arreglar la situación la cagamos peor, aconsejo pedir disculpas y largarse en el acto:
- Una tía mía en una reunión un día refiriendose al trabajo duro del obrero dijo "no te imaginas chica, allá se trabaja como negro!" todos sabemos que es una frase si bien mal dicha, es conocida, y bueno habían un par de zambranos en la mesa contigua que voltearon al unísono. La tía no pudo atinar a disculparse ya que hubiera sido peor darle mas importancia al asunto pero les sonrió y luego se metió dos copas seguidas de vino.
Lo mejor es decir "mierda, no quise decir eso, disculpenme por favor" y levantarse e irse al ñoba una hora mínimo.

jueves, mayo 31, 2007

Supervivencia


Hace más de cinco años que perdí a mi mujer. Recuerdo aún la desesperanza tras su partida, su mirada perdida, buscàndome, implorándome una sonrisa final en el estertor de su vida y yo besandola tan fuerte como para que no se me vaya.
Al día siguiente de su entierro, empecé a emborracharme a diario, sin sentido, solo, encerrado, abandoné eventualmente mi trabajo, a mi familia, a mis amigos, me abandoné también, terminé sin dinero y con una patada en el culo por no pagar la renta del cuartucho en el que vivía. A los cuatro meses luego de la muerte de mi mujer, solo en la calle, ahora con miedo y frío, dejé de comer, no me importaban esas huevadas, tenía dos botellas de ron barato en unas bolsas tristes cargadas al hombro, me tiré un año durmiendo en las veredas de la av. Wilson entre pirañas y cartones, entre desadaptados y rebeldes. Ensimismado me pasaba el día sin hacer nada, sentado en la vereda con la ropa no tan cochina como mi piel, mis bolsas con un par de calzoncillos y un polo de la selección peruana, una mañana no amanecieron conmigo misteriosamente.
Mi barba y cabello crecieron y se hicieron una mazamorra con el smog y la tierra de la vereda, no me importaba nada, aún me dolía vivir sin mi mujer, no tenía poder de decisión, no tenía fuerzas, ni voluntad, solo me quedaba su imagen final muriendo a mi lado, sonriendome, con lágrimas acariciandole las mejillas, moqueando como una bebita distraída.
La gente por la calle es una mierda, debería sentarme a perder el tiempo en Miraflores o La Molina pero el día que fuí a dormir al Parque Kennedy, los del serenazgo me agarraron de las orejas y otra vez patada en el culo me encontré en el centro de la ciudad, allí se puede ser cochino, allí se puede abandonar uno y sufrir sin que te jodan los tombos. Decía que la gente es una mierda, porque hay tanto ocioso que a uno lo agarran de bufón. Los escolares que se tiran la pera me ven y se la dan de graciosos y se tiran pedos mientras pasan a mi lado, los borrachos de quilca me invitan a un trago siempre pero cuando se emborrachan me insultan y quieren pegarme pero yo no soy ningún manco y mínimo lo dejo temblando al día siguiente a uno. A veces el día es soleado y me relajo un poco, no hay limosna para una botella de matapenas, así que me rasco la barba piojosa y camino por el jirón de la Unión a ver que pasa, las señoras me ven y se alejan asolapadamente con miedo, y yo peor me les acerco con muecas de depravado, es que me llega al pincho que me teman sin conocerme, una tarde una flaquita bien buena se cambió de vereda al verme y le grité "¿¡acaso te voy a robar huevona?!", me sacó la lengua toda coqueta y la perseguí corriendo por mas de tres cuadras mientras me cagaba de risa de su terror.
Ya se me cayeron dos dientes y casi todos se me mueven a punto de abandonarme, estoy tantos años en la calle que solo espero la muerte, no quiero cambiar más, no quiero regresar a casa sin que mi mujer esté esperandome con un abrazo calientito, literalmente era mi vida aquella mujer, y ahora estoy mas muerto que Cobain, y hablando de rock, ví que unos rockeros conchesusmares pusieron mi foto en la portada de uno de sus cds, creo que era "La Ira de Dios" como se llamaban. Algunos perros me ladran y me muerden, les parece chistoso andar jodiendo a un tipo triste, otros perros se acercan con sus trozos de pollo a la brasa chupados y me invitan a compartir, y es que papa lindo siempre me manda estos angelitos, aunque por las noches me manda unos angelitos travestis que quieren violarme y meterme mano, aún no pierdo mi buena pinta, aunque sea para las putas y putos.
Me desespera la idea de vivir 20 o 30 años más en esta situación, no sé ni para que mierda me levanto por las mañanas, no sé para que me acuesto en la vereda a dormir por las noches, me olvidé de como vivir, y solo ansío morir, quisiera tener los huevos para suicidarme pero hay algo que me atrae a este mundo, no tengo miedo al post mortem, creo en la teoría budista, renaceré y tendré otra oportunidad para llegar al Nirvana, nada malo puede pasarme, lo que me asusta es no acordarme de mi mujer, en mi próxima vida.
Talvez esté esperandome en el Nirvana desde ya, mi pequeña... bueno, esta vida ya la cagué, la próxima la hago linda, reinita.

lunes, mayo 21, 2007

Sueño suicida

A pura tozudez logré que nos viéramos otra vez. El amor puede enloquecer a las personas, a mí no me volvió loco, a mí el amor me mató brutalmente. Si hubiera tenido la menor idea de lo mal que me hubiera podido sentir (tal como me he sentido tantas semanas) jamás hubiera dejado que te vayas, talvez debería haberte matado y comerte entera para estar siempre juntos, pero la cagué y te fuíste para nunca volver.
Hace dos noches que volví a verte y estabas mas linda que la última vez en mi casa, mas delgada, mas pintarrajeada, mas aretes, mas vida, mas tú, mas alegría, mas vida y mas tú otra vez. Al llevarte a casa después de unas cervezas fluyó el amor otra vez, la oscuridad interior del taxi, una balada cursi en la radio y el taxista en el retrovisor, cómplices de nuestro amor y nuestra tristeza también, nos sonreían permisivamente, invitandonos al desenfreno, nuestras miradas se fundían y tu sonrisa me llenaba de felicidad, la oscuridad me dijo que te bese y te toqué la carita tan suave como de princesa de cuento, te acerqué a mí y nos besamos sin abrir la boca, nos quedamos pegados y yo acariciaba tus cabellos, antes nuestros, ahora tuyos, y apenas movíamos los labios y nuestros corazones palpitando al unísono y el anciano taxista sonriendo amablemente como diciendo "que lindo es el amor, conchesumare", talvez recordando a su difunta esposa. Abrimos las bocas y movimos las lenguas como serpientes haciendo el amor, nuestros labios rojos de pasión se unían de mil formas, nada vulgar, todo sublime, lento, como beso después de tantas semanas, como beso de un hombre y una mujer que se aman a muerte, como beso triste de la luna y el sol y lo inevitable. Tus lágrimas caían sobre mis mejillas y te abracé hacia mí y pusiste tu cabeza en mi hombro y te abracé tan fuerte para que nunca te vayas, y mas fuerte aún para que nuestros corazones se abracen también, y en la radio sonaba algún cantane mexicano y algo que decía "no se tú, pero yo..." y yo pensaba en no dejar de besarte y mis manos querían tus pechos pero no era oportuno, y buscaron tu cuello y te tomaba como quien ahorca al desamor pero te acariciaba y quería sentirte una vez más para no olvidarte jamás y tu llorabas y gritabas por las ventanas MELANCOLÍA.
Para cuando dejamos descansar los labios, en una ruta que cruza media ciudad, estabas oculta en mi pecho, recogida, escondida, sin miradas, ausente, y al llamarte "negrita linda, nunca he dejado de amarte" me respondiste "te amo también gordo" y tu voz se me metió en la piel como picadura de araña y tuve miedo, la muerte se metió en mi cuerpo y se carcajeó unos segundos, luego se marchó. Y temí lo inevitable de la realidad, enemiga del corazón, y te llamé Negrita y no me mirabas y pasé saliva, talvez un poco de la tuya aún, y desviaste la mirada a la calle y te pedí cual mendigo que volvieramos a estar juntos, que fué la mayor estupidez terminar con tanto amor, que de nada servía ametrallar nuestros corazones por toda la eternidad, me miraste, sonreíste y me besaste. Al llegar a tu casa te dije "Te amo, negrita de mi vida", me sonreíste mientras bajabas del taxi "mañana hablamos, gordo"
Mientras volvía a casa con el anciano taxista me sentí feliz que grité por las ventanas durnte cuadras, mi corazón estaba a mil por hora y mi rostro estaba petrificado en una risa feliz, el taxista tarareaba algo de Jimmy Santi y yo quería invitarle un trago, hace mas de dos meses que de la negrita solo había tenido cagues telefónicos, ausencia, desamor, y esta madrugada nos habíamos besado como si nos hubieramos querido devorar, literalmente. Y en eso que miraba la noche, sentí una duda que luego se volvió en aquel temor de hace unos minutos, recordé los cuchillos diciendome "mañana hablamos, gordo" y su cabecita escondida en mi pecho y su mirada esquiva, y del sosiego pasé no al desasogiego sino me fuí a la mierda en un instante eterno y volví a morir rápidamente, supe que todo pendía de un hilo, pensé en llamarla y cuestionarla, era muy tarde, opté por la mañana llamarla, pero tuve miedo, y ya no supe si estar feliz o tirarme en el suelo de mi cuarto a mirar el techo hasta que amanezca.
Para cuando llegué a mi cuarto, ya no supe si lo había soñado todo, como otras noches anteriores, ¿me estaba volviendo loco? No, aún mi camisa olía a ella, y en el espejo ví sus lágrimas tatuadas en mi rostro y supe que era la realidad que se amistaba con el amor. Me fuí a dormir con el torso desnudo de felicidad pensando en Dios y ofreciendole cagarme de frío toda la noche, cual silicio en agradecimiento.
A la mañana siguiente me desperté con una sonrisa feliz, pero dudé nuevamente, la telefoneé "Negrita de mi vida, hola...", y me dijo "Hola, como estás" tan ausente como todo este último tiempo, "que ricos besos los de anoche mi negrita pechocha" y ella me dijo "... gordo, tenemos que hablar, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa".
Fué cuando me di cuenta que lo había soñado todo, como esas mañanas que me desperté feliz de haberla besado y la realidad me dió de portazos en la cara.

sábado, abril 21, 2007

Cannibal en el cielo


Cuando estaba vivo, los católicos siempre querían asustar al mundo con la muerte y el infierno, que las almas de los pecadores se quemarìan por toda la eternidad en el infierno, el sufrimiento y el tormento serían inaguantables para los fornicadores, pajeros, violines, choros, sacavuelteros, pirañones, todo el Comando Sur (al infierno por cagones, no por delincuentes), perriputas, metaleros, maricatús, y demás hijos de perra borrachos y fumones. Desde chibolo me inculcaron el miedo al diablo y el infierno, pero también me quedé con el miedo a Dios y Jesùs, son malos, casitgadores, quieren venganza, ajusticiamiento en vez de piedad, me preguntaba como mierda Dios me va a meter a un horno a quemarme durante miles de años con el demonio metiendome el trinche por el poto, me asustaba la idea. Puta intentè no ser tan pecador, hacìa lo que podía, nunca robé ni matè, pero sí mentí unas veces, y le mentè la madre a mucha gente, me emborrachè como degenerado, escuchè metal varios años (nunca vino Deicide a Lima), le rompí sus cuadernos nuevos a mi hermano, le ponía carritos de juguete en el pasadizo a mi abuelo ciego, forniqué duro y parejo y me pajeé pensando en las porristas del Boys, pero no fuí un criminal ni un mal hijo, quise mucho a mi Ex, no fuí tan mierda en resumen.
Cuando me morí, San Pedro me dijo que Papa Lindo había sido piadoso conmigo y me había perdonado las manuelas y los tires con mi Ex, ya que la amaba de verdad, ademàs me dijo que era crema, por eso Candelo estaba en la U, y que pal clausura fácil traían a Rodrigo Palacio.
Entrè al Edén, era todo blanco, sin paredes, todo infinito, además había niebla, muchas nubes, pero no había ni mierda, es decir, ni sillas, ni plantas, ni perro ni gato. Era yo un alma, tenía forma humana, me encontré con varios broders de la infancia y del cole, pero no nos dabamos la mano diciendo "habla broder, que es de tu perra vida?", habían almas féminas tambíén, algunas estaban buenazas, pero no podías tocarlas ni obviamente darles de perrito, a lo mucho una mirada furtiva.
Pasó casi un año y puta me dí cuenta que algo no estaba bien, no me podía quejar, al menos no tenía un trinche en el rabo, pero me aburría mucho, no había canchita de fulbito, ni piedras para ponerlas como arcos, no había música, todo era silencioso, no había tele ni partidos de la crema, no me daban ganas de pajearme, no había playstation, "putamadre ya debe haber salido el winning 12 allá en la tierra", me decía. No había Deicide, ni Cannibal, puta ni siquiera Chayanne, me hubiera conformado con escuchar "El baile del perrito" pero nada, no habían conciertos, ni futbol, ni play, ni cache, "oe que hacemos huevón?" le preguntaba por las tardes a mis broders y puta solo mirabamos el horizonte infinito, no habían chelas para conversar, nadie se reía, nadie se amargaba, nadie cagaba, puta ni trabajo ni estudios. Le dije a San Pedro que me haga un tour por el Templo de Satanás, fuímos volando como Superman y Luisa, y era un chongo el infierno, la gente se quemaba pero habían algunos que ya se habían acostumbrado al dolor y puta se les veía achichcarrándose pero se cachaban a Pamela Anderson, y Deicide estaba dando un concierto y Satanás pogueaba junto a Alan García y Pepito dos cañones, y estaban unos patas míos jugando play con Iván Thays, y puta me dió la depre, me puse picón, triste, enfermo de envidia. Al regresar, San Pedro me vió tan triste que me invitó un six pack en la puerta del cielo, y me regaló un play 3 con el winning 15, y sonreí un poco, me dijo que si me portaba bien, fácil para mi santo venía Cannibal Corpse a tocar al paraíso. Me puse a rezar con toda la gente día y noche, espero poder pasar un buen cumple.

martes, abril 10, 2007

El burrito


Me llaman "el burrito", no por mi gran pene, ni por mi inteligencia nula, sino por mi terquedad. Toda mi vida estuve peleando a la contra, dandole a la matraca en los carnavales, viviendo a 5km/h, me da lo mismo todo, a veces no le encuentro sentido a nada... solía jugar al futbol, era bueno con la pelota, pero tenía debilidades, me cagaba la vida, me aturdía la realidad, siempre estaba tomando a escondidas, y nunca llegaba a emborracharme, solo quedaba ciego unas horas, volando, peleando contra mis demonios, disfrutando doblemente mis triunfos en la cancha, olvidando mis derrotas en la vida, gota a gota le regalaba a la muerte un espíritu muerto hace muchos años, talvez cuando dejé la pubertad para empezar a pensar de manera autónoma.
Triunfé y me llevaron lejos de mi famila, lejos de mis broders, lejos de mi negra, me llevaron donde están los triunfadores, y no abandoné mi escape, pero los años pasaban y mi escape era ínfimo, nimio, pobre, pancho, insignificante, y lo dejé todo por ir a ver a mis seres queridos, y cuando regresé donde ellos, me metí en mil problemas, me enjuiciaron, me castigaron, y me nombraron ingrato, pero solo quería estar con mi negra y los que me quieren, la vida es una y tienes que hacer lo que quieres, pensaba.
Cuando volví todo eran sonrisas y abrazos, la gente me quería pero poco a poco todo se hacía gris, se moría todo a mi alrededor, y yo no sabía vivir como todos, y algunos empezaron a decirme "que huevón eres, porqué volviste?" y otros me hicieron ver que lo tuve todo siempre y lo dejé ir "lo tuviste todo huevón y lo tiraste al río, eres un verdadero huevón!" y yo me ensimismaba en mi closet con la botella, y en el baño encerrado por horas con el alcohol amigo de siempre.
Y mi padre que siempre estuvo decepcionado de mí, ni me miraba, vió que mi voluntad era a medias, entonces no era un hombre de verdad, era un huevón. Y mi madre siempre me endiosaba, no le importaba la realidad, para ella yo era Maradona, y para mi negra siempre fuí lo máximo pero lo decía para que no me quiebre, y ahora cansada de mis fracasos menores y mayores, pues me encara y me abandona, que no soy un verdadero hombre, que cuando crezca que la llame, y no sabe si me esperará, y ha pasado un mes y me habla por teléfono como si apenas me conociera, y yo hablo con la botella encerrado en el closet como un monstruo, y me siento mas muerto de lo que estoy, y ya no me importa nada, no me importa morir ni me importa cagar, y recuerdo a Calamaro cantar "algunos tristemente enamorados... pagando todavía el precio del amor" y pienso "el precio del amor" y sigo pensando "pagando el precio del amor", y recuerdo a mi viejo diciendome perdedor, sangrandome la cara con sus expresiones negativas hacia mí y siempre pensé en darle la contra a esos adjetivos de mierda y mostrarle cuan bueno puedo ser, y mostrarles a todos los conchesumares que se equivocaron conmigo y que se metan la lengua al rabo. Y ahora también tengo que demostrarle a mi negra que soy fuerte y siento que me caigo a pedazos, como pedazos de mierda, como basura al viento, y tiro la toalla, y tiro la toalla, y tiro la toalla mil veces...
Y meto goles y lloro...

martes, abril 03, 2007

Karma


A mi viejo le gusta el trago, le gustó toda la vida darle a la botella, siempre con los amigos dandole a la cerveza o al whisky, pero toda la vida un hombre responsable, querido por todos sus broders, siempre rodeado de gente, el alma de la fiesta, el men, el que si faltaba a la fiesta no empezaba, y siempre traía alegría y siempre acababa ebrio. Una gran persona, muy humana, con sus defectos como todos. Mi vieja empezó a hartarse con los años del mismo bromista, a todos les gusta reír con el chonguero pero a nadie le gusta llevarse el chongo a la casa.
Cuando era niño, mi viejo llegaba borracho los fines de semana y mi mamá nos decía a mi y a mi broder que nos metamos a dormir de una vez, y todos corríamos. Nunca le levantó la mano a mi vieja ni a nosotros, y si alguna vez me agarró a correazos fué sobrio y por ser un mal hijo, y no él un mal viejo. Recuerdo que mi vieja le decía que no nos joda, entonces la fregaba a la vieja, quería conversar y seguir chupando, recuerdo haberlos escuchado bañandose juntos, y el estómago se me revolvía.
Al pasar de los años el viejo no se conformaba con tener a mi vieja que es la mas linda del planeta, el muy huevón no se conformó y tiraba con sus secretarias y coqueteaba con sus pacientes, y mi vieja no salía ni a la esquina y se hartaba y se hartaba, y todo se fué muriendo, todo acaba, y yo al ser mas grande los escuchaba pelear y mandarse a la mierda, y las botellas que llegaban a la casa y los amigos del viejo llegaban con él a las 3AM para seguir chupando después del tono y era una impotencia tal la de mi vieja que hasta yo sufría... y fuí tirandome pal lado de ella y desprotegí el cariño por mi viejo y me parcializé y luego de mil nefastas anécdotas terminé pidiendole que se vaya de la casa porque mi vieja no lo quería mas y todas las noches sufría, aún recuerdo esa maldita mañana y la recordaré como una espina en mi carne por el resto de mi vida... esa noche el viejo no llegó a dormir, a la noche siguiente le dijo a mi hermano que se iba, y de mí ni se despidió, simplemente me culpaba del amor fenecido, de la familia desecha, del partir del viejo querido... no habría mas almas fiesteras en la casa. Luego de 20 días lo ví y nos abrazamos interminablemente, aún lo sigo abrazando...
Sé que sufre el haber perdido a una gran mujer, sé que aún tiene cierto desdén hacia mí, sé que me duele horrible pero sé que su dolor durante meses de asimilación debe haber sido como recibir patadas en el estómago cotidianamente, es que la soledad carcome, los celos son corrosivos y la infelicidad es interminable a veces.
Hace 3 semanas mi Negra me dejó por beber demasiado alcohol, después de casi ocho años,no lo pudo soportar más, y a veces recuerdo como mi vieja abandonó a mi viejo por lo mismo, como esta noche. Y no puedo dejar de comparar mi dolor diario con el de mi viejo... ahora sé como se sintió meses seguidos luego de yo echarlo de casa. Han pasado varios años y sé que sufre por la mujer con la cual vivió mas de 20 años y ahora sólo le quedan los recuerdos que no se van.
También están presentes las llamadas de madrugada ebrio para suplicar por el retorno de la amada, de las cuales me declaro también culpable pero quiero tener la entereza de hombre del viejo, tener su fuerza para dejar esto atrás, y si bien es difícil, pues si a uno no lo quieren más pues a seguir el camino solo.
Me duele la piel al recordar a la Negra, y sé que ella se merece algo mejor que yo, me duele la cara al recordar a mi viejo tan solo, tan lejano, tan gris, y me pregunto... ¿existe el karma realmente?

viernes, marzo 23, 2007

Injusticia en el amor



Me sorprende el amor, siempre dijeron que era lo mas lindo del mundo, que sin amor no hay vida, que el amor es lo máximo, puta lo encontré y me fué bien, ahora que no lo tengo estoy muerto. Pero la injusticia no va porque se acabe el amor sino por aquellas personas que nunca amaron o peor aún que nunca fueron amados, claro, naturalmente me refiero al amor de pareja, ese que viene con un combo de chapes con lenguado, 2da, 3ra y 4ta base, viene con sexo, con pasión y claro, con mucha ilusión.
Por ejemplo, los feos, ellos pocas veces son amados, los famosos "feos de mierda"... a esos conches no los quiere ni su madre muchas veces. Es jodido ver que no tienen chance en sus 70 años de vida en besar y apachurrar a una buena hembra, pero una buena flaca pues, he visto algunos huevones con acné en la cara como si se hubieran lavado la cara con aceite hirviendo, medios mofletudos, con tantos rollos como cuerpo de gusano, y bien abrazados de su moticuca, una flaca fea pues, no nos hagamos los cojos, sabemos como es la belleza externa. Se les ve felices, pero a ese mostro carapulcro en algún momento se le habrá antojado agarrarse a la mas rica de su lonza, o casarse con Talía Ibañez, pero la vida le fue enseñando que los feos solo consiguen feas y a veces nada, entonces en la ducha están masturbandose pensando en Patty Wong, pero saben que solos se quedarán o sino a levantarse una tipa "peor es nada"
Que hay con los retrasados mentales? Ellos también quieren su buen rabo para darle de besos, quieren ser como el pintón de 2 metros, agarrado y pingón que se levanta puras anfitrionas de Asia, pero saben que no podrán jamás, y digo jamás generalmente porque a veces se enamora la Portocarrero de la billetera del chato Dilber Aguilar. EL billete ayuda mucho pero que hay con los que tienen guita y son alcohólicos? y nadie lo quiere, y su hembra buena lo deja, y hasta las amantes lo dejan, y puta las flacas buenas están con los chicos que se meten un par de tragos y no con los patas que toman del pico de la botella de ron.
Y que decir de los gays que son mas feos que Ciro Taipe? Quisieran jalarle los huevos a Peter Ferrari, talvez meterle mano a Kanko Rodríguez pero tienen que conformarse con lamerle la papada al hijo pelado de Ferrando, o andar de chupamedias con Ciro.
Entonces... no tienen derecho a amar los desgraciados? los enfermos mentales? los depravados sexuales tampoco tienen derecho a vivir con un lomazo al lado? las chicas en silla de ruedas están condenadas a vivir con su madre al lado y nadie se enamorará de ella... es justo el amor? Y si a alguien le gusta drogarse y chupar, porqué las flacas no se enamoran de él, porque todo para la gente que se esfuerza? porqué los buenos rabos para la gente limpia? acaso el cochino no tiene tanto amor para dar, y un corazón triste? es amor esta huevada sólo para algunos? el amor es discriminador?

jueves, marzo 15, 2007

Pechudas y piernudas



Las mujeres son hermosas, todas, hasta las mas feas, aunque parezca contraproducente, sino alucinen chuparle las tetas amarillas a Sara Manrique o masticarle las piernas a Betina Oneto, aunque a mí mas me gustaría meterle un cabezazo en las nalgas a Magaly.
Me jode esta confusión en que las chicas dicen que se ponen escotes para mostrar un poco de pechos, o si se ponen la minifalda para mostrar las yucas (y a veces un poco de poto), o talvez un jean chicle stretch rabodibujado para coquetear,para que los chicos se fijen en ellas y luego cuando los muchachos en la calle se ponen como puercos en celo, se arañan.
Luego de escuchar a unas amigas conversar sobre minis y escotes y el objetivo de mostrar mucha o poca carne, puta me acabé mi trago y fuí a analizar a las chicas en la calle de una manera diferente.
Caminaba lata en mano por la ciclovía de la Arequipa y puta sí que las flacas estaban mostrando carne, era media tarde y las tipas que salían de sus institutos de "secretariado" puta si que estaban montables, las chequeaba como zorro a las ovejas y puta decidí acercarme con concha, ya que sus jeans apretaditos estaban usados para que yo las viera, para que yo me mañuquee viendolas, así que me acerqué y les metí una mirada brava a un par de piernudas, de arriba pa abajo, y una de ellas me mandó al carajo "que miras conchetumare? nunca has estado con una hembra?" putesumare me alejé y me pregunté pa que chucha se ponen esos jeans.
Unas cuadras mas allá ví una tía que tenía unas toronjas que estaban soltando jugos por su escote, me acerqué con cara de perro cachondo y la doña me tiró un carterazo, y puta si no reacciono rápido me da de zapatazos, la tetuda descalza me correteaba zapato en mano.
Descansé en un parque, lata en mano (no te vayas verano) para recuperar el aliento, y en eso veo a tres minifalderas recién salidas del paraíso, con un escote mediopezón caminando en la vereda del frente, puta ni huevón crucé la pista y me puse delante de ellas y las chequeé célula por célula, de rincón a rincón, y una pendeja de ellas me mete un empujón, e indignado entonces la silbo a la otra y ésta me dice cariñosamente "¿'Y si te vas a la conchetumadre?" entonces ni pa que mirarla a la otra flaca fea piernuda, me quité a patearle las tetas y a mordisquearle las piernas a las chicas que hablaban de mostrar carnes a los chicos en las calles.
Una de ellas me gritó "Y qué quieres pues mostro de mierda?!"
¿Quién entiende a las mujeres?

Quiero vivir dos veces para poder olvidarte