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martes, junio 20, 2006

Realidad Irreal



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Me iba a las galerías Brasil tempranito, no había querido ir al exámen de anatomía en la U. Estaba resaca y ver muertos abiertos no era lo mas adecuado en ese momento. Sabía que a las 9AM abrían las galerías y ya faltaba poco, me bajé de la combi mucho antes para ir caminando para hacer hora. Son lindas las mañanas de otoño por Jesús María, tiene un ambiente melancólico, gris, casi triste. Andaba cabizbajo escuchando el Bestial Devastation en mi walkman, y veo unos edificios tipo unidad vecinal, donde había un chibolo como de 15 o 16 años que me pasaba la voz con las manos, me saqué los audifonos algo sorprendido y escuché que me llamaba "choche, vente a tomar un traguito" y me mostraba una botella que sacaba de una bolsa negra. Sonreí y proseguí mi camino algo dubitativo con la situaión, pero media cuadra mas allá lo ensé mejor y dije A la mierda, regresé, le pasé la voz y abrió la reja del edificio, me dijo que estaba aburridazo, y se fué a la tienda a comprar un vodka Paramonga apenas se fueron sus viejos al trabajo para pasar mejor la mañana, y cuando regresó, se dió cuenta que había dejado las llaves adentro. Nos sentamos en las escaleras del segundo piso de su edificio y le invité a que abra su botella para ver si pasabamos el friecito.
Comenzamos a tomar a pico limpio y me dijo que se llamaba Luigi, se me vino a la cabeza el cantante de Skandalo, de moda esa temporada, y que ahora hace el ridículo en la tele. Era un muchacho pelucón y desaliñado onda grunge, con los pantalones sucios y anchos, le había cortado las rodillas a sus jeans y se notaba que no se había lavado ni la cara ni los huevos porque le apestaba igual las alas como el rabo.
Tomamos un toque más y el trago empezó a picarme a la media hora, eran algo mas de las 9AM y quería quitarme a ver que cds compraba y con quién me encontraba para huevear unas horas, pero Luigi no quería que le dejáse solo porque se aburriría como mierda decía. Decidí quedarme hasta que el Paramonga suelte su estertor final.
Le contaba de la carrera de odonto, que era yuca y llegaba al pincho ver a las muertas con la concha negra y las tetas arrugadas como pasas oliendo a formol y uno tocandole los órganos y arterias y venas, no te daban ganas de cachar una semana mínimo, también le conté del muerto gordo que tenía los pulmones negros, decía el profe que era por fumón, y toda la capa de grasa amarilla bajo su piel era repulsivo después de una chupeta. Él me contó que tenía la vida comprada, que se había rebelado contra sus viejos y los tenía dominados, que los lorneaba porque lo querían mucho, me dijo que no se bañana ni estudiaba y tenía plata cuando quería porque sus viejos eran unos pánfilos. Lo envidié.
Cuando se terminaba la botella el chibolo que estaba sentado dos gradas mas abajo se para y se sienta a mi lado y me abraza, me dice desde ahora vamos a ser patazas cuñao, tienes que venir a visitarme otro día para huevear pues. Le dije claro tío, pero chupa pues, que me tengo que ir. Entonces sucedió el punto de quiebre, me dice Estas borracho no huevón? a ver mírame, y mientras le decía que no lo estaba volteo a mirarle y me besa en la boca. De un salto lo empujé y el se rió como si tuviera el control de la situación, me limpié la boca con asco, escupì al suelo, el cabrón se levanta, se acerca y no recuerdo que mierda me dijo y me agarra los huevos con rabia, como si estuviera arrecho, el muy cunchesumadre.
Le quise dar un puñete en la cara, pero mi puño aterrizó en su cuello, y lo aparté, mi rabia salió a flote y en dos pasos cogí la botella del suelo y se la aventé a la cabeza, el no reaccionó y la botella se estrelló en su frente pero no se rompió sino hasta caer al piso con las últimas gotas de alcohol, comencé a gritar con furia incontrolable como si fuera el fin del mundo y Luigi se tomaba la frente ahora sangrante, sabía que las cosas se habían pasado de vueltas, el trago no ayudaba a la sensatez, y lo tomé del cuello de su camisa de franela y le dí un par de cabezazos en la cara, por alguna razón parecía que el gay no reaccionaba, se reía y me decía que le gustaría chuparmela ahí mismo y buscaba con sus manos mi pichingo como un loco. Me enervaba su conchudez y desparpajo y le daba con todo lo que podía, rodillazos, puñetes, codazos en la espalda, le dí dos buenos patadones en el estómago y cayó al suelo sin aire y dijo au huevón ya basta que chucha tienes? No sabes decir no nomas? y me mandó un besito volado el muy hijueputa. Pude haberme quitado y dejarlo pero me picaba el cabrón y me buscaba, así que procedí a masacrarlo a patadones en el suelo, le daba en el estómago, autómatamente ahora, no le pateaba en la cara, no sabía porqué pero sangraba por la boca, y le gritaba te voy a patear los huevos hasta que te salgan pus reconchatumare pa que aprendas. No recuerdo que quería que aprenda pero estaba descontrolado, le pateaba en los huevos y el ponía las rodillas, entonces le pateaba en el culo y la espalda, como un diablo se reía extrañamente y en un suspiro de nerviosismo levanté la pierna y le empecé a pisar la cabeza una vez tras otra, ahí ya no se reía sino gritaba, yo pensaba a mil por hora que hacía allí y si eso era lo que llamaban diablos azules. Sentía que se quebraba su cráneo bajo mi zapatilla y sus manos ya no daban mucha resistencia, me pateaba desesperado con una pierna pero yo no hacía caso, no sentía nada. En ese plan casi durante un minuto hasta que el huevón ya no se movía y supe que había sido su fin. Miré su cabeza casi una eternidad en medio minuto, respirando por la boca y pude ver su rostro desfigurado, chueco, como si un jabalí le hubiera mordisqueado la cara, como si unos pájaros hubieran picoteado sus orejas, como si un doberman hubiera confundido un bisteck su cabeza. Mierda, leer a Bret Easton Ellis había influenciado en mí en algo al menos, como decía mi viejo, cuando me decomisaba mis libros y cds. Parecía irreal, parecía película pero sabía que era verdad, porque veía en el patio o descampado de la unidad vecinal a las viejas roñosas y chismosas con las bolsas de pan y a la vieja tamalera en la esquina mosqueandose mientras gritaba Tamalitos casero, lleve tamalito caserita, de chancho de pollo!
Esas huevadas no salen en los sueños ni en pelis, no hay tantos detalles, volteé y miré al muerto y no supe que hacer, tenía que pensar ràpido, pero ahora tenía que tener carácter, y estaba tranquilo, ecuánime, casi sin transpirar, sequé el sudor de mi frente, sorbí mis mocos con la nariz, y me acerqué al desgraciado. Saqué las llaves del bolsillo de sus jeans y ví que sí tenía llaves de su jato, abrí la puerta y lo metí, era mas pobre que la gran puta, vivía sólo al parecer, que mierda habrá querido hacerme el cunchesumadre emborrachandome. Parece increíble pero estas huevadas suceden en nuestra Lima cotidiana.
Abrí la reja y salí a buscar una ferretería, compré un serrucho, pregunté por un machete, me dijo que tenía uno usado, lo compré. Conseguí bolsas de basura grandes y le compré un tamalito a la vieja para que no hubieran sospechas en el barrio.
Regresé y abrí la puerta de su depa, le dí un par de mordidas al tamal para sentirme menos borracho y empecé a descuartizarlo como si fuera un animal, pensaba en una res o en un pollo, la brutalidad de los carniceros, ahora yo me computba en un camal, lo desmembre, y lo escupí, guardé sus extremidades en dos bolsas grandes y salí a tomar aire un toque, vì el pavimento y no había nadie, las viejas debían estar cocinando sus estofados y los chibolos en el cole. Saqué las bolsas apestosas de un muchacho que no tuvo la culpa de ser osado, y me las llevé en taxi hasta el puente Santa Rosa donde el Río Rímac aguanta todo y la gente de la zona avienta sus bolsas de caca al río sin ser vistos extrañamente. Me deshice de Luigi y en taxi llegué a casa algo sudado, no había nadie, me bañé y el trago y el chongo mañanero me mandaron a la cama con cansancio. Mis viejos me gritaron porque sabían que había faltado a la U porque había llegado temprano y borracho. Me acusaron de haber estado en el chupódromo, no respondí a nada, cuando se cansaron de gritarme, dormí más y llamé a mi negra, le conté todo y le dije que no sabía como acabaría ésto, que tenía miedo. Me contestó que estaba loco, que porque no hablaba de cosas normales, que porqué lo tomaba todo a la broma y porque hablaba siempre de las mismas cosas sórdidas, le repliqué que todo era verdad, pero me colgó harta de la misma mierda, me dijo.
Han pasado mas de 5 años y ninguna autoridad ha venido a mi casa ni he visto en las noticias nada de Luigi, he intentado olvidar ésto pero tengo que dejarlo salir. Talvez unos perros hambrientos se comieron al muchacho al final del río, o talvez nunca lo pudieron vincular conmigo, aún sigo esperando que todo sea parte de mi imaginación.

21 comentarios:

El Apestado dijo...

Macabro... y todo eso por no dejártela chupar...

ladhrona dijo...

O_O

PELOPONESO dijo...

ya imagino como lo rebanaste y con que gusto el cuchillo ingreso como maquina que corta queso y jamonada en la panadería. Y ya sabes,para que no vuelvas a cruzarte con luigis, camina mejor por la avenida Brasil.Saludos compadre

diego dijo...

acabo de decidir que debo linkearte

CARLOS dijo...

Que imaginacion frondosa macho.tal vez esta bien regada con tinto del bueno.

Dragón dijo...

El cabro murió riendo por que acabó con el poto roto.

Alfredo dijo...

a la mierda

que paso?

en que momento de la historia paso esto?

en serio? no no no no

en serio?

a la mierda

elequiz dijo...

es demasiado ya ya confiesa que peli viste? hostel? y te inspiraste ...oe pucha no sepude dejar de leeerte oonn jaja un abrazoo..pucha si es real ..es demasiado crudo para mi y si es ficcion ....mierda que mostro! jaaj

kalner dijo...

hola gracias por visitar mi blog lei tu post ese de la tia de las 4 nalgas, jaja me ha hecho cagar de la risa, saludos.

PD: las imagenes que viste en mi blog no se de que anime seran me als encontre en archivos recibidos

chicamigraña dijo...

pasu... demasiada historia china... demasiada

El Maestro dijo...

Me hiciste recordar la pelicula Fight Club, con la chupeta y la mecha. Mmm... tamales de carne humana.

José Antonio Galloso dijo...

uffffffffffffffffff. reintenso
poderoso
me gustó
Un abrazo

Carlox dijo...

hmmm... sangriento...

creo que si todo hubiera sido parte de tu imaginación sería un posible indicador de cierta tendencia homosexual de tu parte. así que mejor ruega que no lo hayas imaginado :P

OZNES dijo...

hola... buen blog...
como anda Buwkosky?

visite mi homenaje a Borges..

miriammm dijo...

a mi me gusta todo lo que se teje con un relato. y eso es lo bueno de la literatura, cuando esta bien escrita no queda otra q la duda.
para las certezas las biografias (y ni tampoco)
a mi me gusta escribir historias de tipos suicidas, de mujeres asi o asá, y no se que cree la gente q me lea (si hay alguno)sobre mi orientacion sexual pero yo si lo se, y es lo q importa
Y ya se lo dije alguna vez chinasky, a veces no se sabe para q escribe uno si total hay quien lo hace como usted.
le ha puesto toda la furia,toda la que le cabia al relato como si fuera una olla a presión
eso si, si me lo encuentro medio enojado alguna vez, le juro q sigo caminando como si nunca lo hubiera visto con la gorrita de la foto.

cyrana.

elogio_del_horizonte dijo...

Gracias por tu visita y por cierto menuda imaginacion ijji, muy pero que muy bueno
besitos fuertes

digler dijo...

bueno yo no lo cortaba, lo dejaba podrirse en su cuartucho, pero en fin`. si fue un sueño, dbio ser intensamente real, y si no lo fue, pues, ya no volverà a invitarle tragos a nadie. salud!

TOROSALVAJE dijo...

Es muy bueno. Todo.

Bravo.

Saludos.

Rain dijo...

Oiga uste émulo de los descuartizadores de las urbes infernales:

espero que la paz entre a su agotado corazón bukoskiano.


:) H recordado que le ofrecí a Slave bulldozer, un cuento gore y ya tengo mis fuentes, después de ver la peli de Takashi Miike y de leer su post, tengo ideas tintileando, además el material vivo de las noticias diarias también son aportes por valorar....

En fin, volveré...



Ah, quizás un día estemos cruzándonos por las Galerías Brasil, en la bruma de Jesús María que es uno de los lugares más típicos de esta difusa Lima.

Sí, ya sé, eso es obvio, mas déjeme, me gusta decirlo. :)

Dragón del 96 dijo...

Dicen que el crimen perfecto no existe y CSI es tan falso como creer en el Hombre Araña. No sabía que eras médico, lo que hace esta etapa tuya de Jack, el destripador un relato interesante que podría levantar de la tumba a Sir A. Conan Doyle para revivir (nuevamente) a su eterno tormento. Que miedo!

Anónimo dijo...

BIEN Q LLEGANDO A TU CASA TE METISTE EL DEDO AL CULO PATA.JAJA DECHO Q TE LO AFILASTE ANTES DE JAMONEARLO