
Ayer tuve que ir a hacer unas gestiones por el centro, al finalizar toda la chamba, me fui en búsqueda de una butifarra, tenia hambre y no quería regresar a casa. Me senté en una banca de la Plaza de Armas a mirar un rato a la gente, habían un par de chibolas extranjeras, al parecer recién llegadas, y también recién fumadas, ambas se cagaban y se recagaban de risa quien sabe de que. Empecé a alucinar que una me coqueteaba, era muy segura de si misma, movía el rabo de acá para allá y seguía riéndose, se tiraba cabezasos contra la banca, su amiga solo fumaba, en otra banca cercana, tres chibolos con sus libros del Icpna conversaban timidamente, mientras comían sus chizitos. YO tragaba mi butifarra, tranquilo, sin apuros, estaba sobrio, además no estaba muy buena la carne, estaba chiclosa, tal vez era de perro callejero.
Yo alucinaba que terminaria llevándome a la gringaloca a un telo de 8 lucas por 10 minutos, a veces cruzábamos miradas, pero puta hace un mes que no me afeito y me sentía cochino, como si hubiera trabajado todo el día en construccion. En eso, se acerca la gringaloca a los lornas del Icpna y les pregunta Quei horrai eis pur fevorrr? Puta, le di una mordida con odio al pan mientras le miraba las piernas, y pensé "gringuemierda yo también tengo reloj!"
Regreso a su banca, cagandose de risa y los lornas del Icpna se miraban y se reían nerviosos, uno se puso sus lentes de sol, y los otros dos se sentaron relajadamente hacia atrás como si fueran Fonzi versión Cercado.
Paso media hora mas, prendí un fallo, a ver si me pedían fuego, ya que estaban fumando, las chibolas tendrían sus 20 años, y los chibolos sus 18, yo tengo 26, me llevaban ventaja los chuchones del Icpna. En eso se acercan las dos gringas donde los tres tristes tigres, se sientan en el suelo junto a su banca y empiezan a conversar en ingles, yo pensaba "ahhhh yungaaayy". Compartieron puchos y chizitos y me llego al huevo irme solo a casa, quise llevarme a una a la fuerza, era muy complicado.
Me levante de la banca, me acerque a las chicas y levante a Gringaloca de la casaca, se le cayeron los lentes al suelo, lo otra gringa safo culo al toque y los chibolos gritando como putas en batida, corrieron sin voltear pensando que era choro.
Empecé a darle de rodillazos en la vagina, al tercer golpe la chica estaba en el suelo casi inconsciente, no decía nada, y movía los brazos con los ojos cerrados, le abrí las piernas con las manos, y empecé a darle de patadas en la entrepierna, ella ya no se movía, y sus jeans se tiñeron de rojo, su vagina estaba destrozada supuse, o le había movido un poco su toalla higiénica.
Voltee a mirar alrededor, la otra gringa había desaparecido, los chibolos estaban detrás de un árbol, cuando vieron que los había visto empezaron a correr otra vez. Cogí el pucho de la gringa y le di un par de pitadas, lo chupe alucinando que la besaba, tome la bolsa de chizitos y empecé a caminar sin rumbo fijo, tragando las palitos de queso como postre.
No se si eran celos, piconeria, venganza, creo que no debí golpear a Gringaloca, sino a los tres chiflados. Bueno, todos cometemos errores.